El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, firmó este jueves el Convenio para la Prevención de Adicciones y el Cuidado de la Salud Mental, una iniciativa de alcance federal impulsada por la Fundación La Casa de la Cultura de la Calle junto al actor y activista Gastón Pauls. Con esta adhesión, la Ciudad se convirtió en el primer distrito del país en incorporarse a la propuesta, que busca promover políticas públicas sostenidas para prevenir los consumos problemáticos y fortalecer el abordaje integral de la salud mental.
La firma se llevó a cabo en el Centro de Inclusión Social Lima, un espacio especializado en el tratamiento de personas con consumos problemáticos. Del encuentro participaron también el ministro de Desarrollo Humano y Hábitat porteño, Gabriel Mraida, y la subsecretaria de Atención Hospitalaria del Ministerio de Salud de la Ciudad, Laura Cordero.
Durante la actividad, las autoridades compartieron un taller y dialogaron con personas que realizan tratamientos en el centro, quienes relataron sus experiencias de recuperación y el proceso que les permitió dejar la situación de calle para comenzar una nueva etapa de sus vidas.
En ese contexto, Gabriel Mraida destacó que los consumos problemáticos y las dificultades vinculadas con la salud mental son una realidad frecuente entre las personas en situación de calle y remarcó la importancia de desarrollar políticas que acompañen los procesos de recuperación. Además, señaló que el objetivo es brindar herramientas para reconstruir vínculos familiares, recuperar proyectos personales y favorecer la reinserción social.
El convenio forma parte de la campaña nacional “25 Firmas”, promovida por la Fundación La Casa de la Cultura de la Calle, que busca instalar la prevención de las adicciones y el cuidado de la salud mental como una prioridad en la agenda pública de todo el país.
La iniciativa parte de un enfoque integral que considera que los consumos problemáticos y la salud mental atraviesan distintos ámbitos de la vida cotidiana, como la familia, la escuela, el trabajo y la comunidad. En ese sentido, propone una articulación permanente entre organismos del Estado y organizaciones de la sociedad civil para desarrollar acciones coordinadas y sostenibles.
Entre los compromisos asumidos por las jurisdicciones adherentes se encuentran la realización de campañas de prevención y concientización, la incorporación de contenidos preventivos en el ámbito educativo, la capacitación de equipos de gobierno y la difusión de mensajes de cuidado en medios de comunicación y eventos públicos. También contempla la coordinación entre las áreas de Salud, Educación, Seguridad, Desarrollo Humano, Cultura y Deporte, además de mecanismos de monitoreo que permitan evaluar el cumplimiento de las medidas y garantizar su continuidad más allá de los cambios de gestión.
Actualmente, la Ciudad de Buenos Aires cuenta con una red integral para la atención de personas con consumos problemáticos, integrada por la Línea 108, opción 3, disponible las 24 horas; un centro de admisión, evaluación y derivación; cinco centros ambulatorios; siete Centros de Intervención Asistencial Comunitaria; 15 dispositivos ambulatorios y residenciales de gestión asociativa supervisada, y 41 centros barriales.
Con esta incorporación al convenio federal, el Gobierno porteño busca reforzar las políticas de prevención, asistencia y acompañamiento para personas que atraviesan situaciones relacionadas con las adicciones y la salud mental, promoviendo un trabajo articulado entre el Estado y las organizaciones sociales.





