El caso se inició con la denuncia de un empleado del centro sanitario, que reconoció los equipos robados por sus rasgos distintivos y números de serie únicos. Con aval judicial, el equipo investigador organizó una compra controlada: el propio trabajador se hizo pasar por comprador y coordinó un encuentro con el vendedor en la intersección de la estación de servicio de La Plata e Independencia, momento en que se procedió a su detención.
Al realizar la requisa personal y del vehículo, los agentes recuperaron los dos monitores buscados y hallaron más material hospitalario sin justificación de origen: un monitor de latidos fetales, una bomba de vacío y varios instrumentos médicos. El valor total de los bienes incautados ronda los 9 millones de pesos. Además, se decomisó su teléfono celular y una camioneta Chevrolet Spin que utilizó para trasladarse al punto de encuentro.
El individuo quedó a disposición de la Justicia; cuenta con antecedentes penales por hurto y violencia de género. Desde las autoridades remarcaron la gravedad del hecho: sustraer equipamiento médico no es un delito común, sino que priva al sistema sanitario de recursos esenciales y pone en peligro directo la atención y la vida de los pacientes que dependen de estos dispositivos para su tratamiento.





