Ciudad renovó la iluminación del Planetario: 390 nuevas luces interactivas para un ícono porteño
Se modernizaron las luminarias de la cúpula y de las bases de apoyo. Ahora se pueden programar efectos lumínicos como reproducir las distintas fases de la luna.
El Planetario Galileo Galilei ya luce nueva iluminación interactiva. El gobierno porteño completó la modernización de las luces decorativas de uno de los puntos más reconocibles del paisaje urbano porteño, cuya silueta destaca sobre el lago de Palermo y forma parte de la identidad visual de la Ciudad desde hace casi seis décadas.
El Planetario es uno de los íconos más reconocibles de la Ciudad. Renovamos su iluminación decorativa, que había sufrido desgaste en los últimos años, e incorporamos mejor tecnología para que siga siendo protagonista del paisaje nocturno porteño", dijo Ignacio Baistrocchi, ministro de Espacio Público.
La Ciudad, a través del Ministerio de Espacio Público, cambió 390 luminarias del Planetario: 360 en la cúpula y 30 en las bases de apoyo. Las nuevas luminarias cuentan con tecnología de mayor rendimiento y durabilidad. Para realizar el recambio, una cuadrilla se trepó al techo del Planetario y reemplazó una por una las más de trescientas luces de la cúpula.
La modernización supuso una mejora respecto de las luminarias previas, cuyo deterioro por el paso de los años afectaba su potencia y la calidad cromática. El sistema de iluminación cuenta con tecnología de telegestión, que permite programar y controlar las luces de forma remota y combinarlas para generar distintos efectos sobre la cúpula.
Las nuevas luminarias admiten mayores niveles de graduación del color y de movimiento, lo que abre la posibilidad de, por ejemplo, reproducir las distintas fases de la luna sobre la superficie semiesférica del Planetario.
Las luces utilizan tecnología RGBW —sigla que en inglés refiere a los colores rojo, verde, azul y blanco— que habilita cientos de miles de combinaciones de color. Al mezclar los cuatro canales en distintas proporciones, el sistema puede producir una gran variedad de tonalidades con alta calidad cromática, lo que lo hace especialmente atractivo para la iluminación decorativa de estructuras y edificio
El plan de iluminación de monumentos y fachadas históricas
La renovación del Planetario forma parte del plan de iluminación de fachadas y monumentos que lleva adelante el Ministerio de Espacio Público y que este año alcanzará 85 edificios y estructuras emblemáticas en todos los barrios de la Ciudad. El objetivo es reforzar la identidad nocturna porteña y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones de seguridad en el espacio público con mayor iluminación.
El plan se organiza en dos ejes. Uno se concentra en el casco histórico, donde la iluminación de fachadas conformará corredores visuales continuos en sectores como la Avenida de Mayo y la calle Florida. El otro eje se despliega en el resto de los barrios, para que cada uno cuente con al menos un edificio o estructura destacada iluminada, elegida por su valor histórico, cultural o por su vínculo con la vida cotidiana de los vecinos.
Buena parte de esos edificios y monumentos nunca tuvo una iluminación pensada para destacarlos y ganará protagonismo en la noche porteña por primera vez. En los casos que ya contaban con iluminaciones más antiguas, como el Planetario, los trabajos apuntan a modernizarlas con tecnología más eficiente, que mejora la calidad de la luz y realza mejor cada fachada u obra escultórica. El Cabildo, la Catedral Metropolitana, el Palacio Vera y las facultades de Derecho, Económicas e Ingeniería de la UBA son algunos de los puntos incluidos. Algunas de estas intervenciones ya están terminadas, otras se encuentran en ejecución y el resto están programadas para los próximos meses.
Por otro lado, en el marco de la visita del Papa, el plan de 85 fachadas incluye los frentes de 37 iglesias y basílicas emblemáticas de distintos barrios. Algunas de estas intervenciones ya fueron realizadas en las últimas semanas, como la del Santuario de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, en Parque Chacabuco, la iglesia con mayor cantidad de vitrales de Buenos Aires, visible desde lejos por cualquiera que circule por la autopista 25 de Mayo.
El año pasado, el gobierno porteño completó la iluminación de la Torre de la Ciudad, uno de los puntos más reconocibles del paisaje del sur porteño. Con 208 metros de altura y ubicada en el Parque de la Ciudad, la torre nunca había contado con un sistema de iluminación decorativa en toda su estructura. La obra incluyó la instalación de 338 proyectores RGBW que permiten iluminar de manera diferenciada cada sector de la estructura y programar distintos colores y efectos según la ocasión. Con esa incorporación, la Torre se sumó al circuito de íconos porteños que se visten de colores en fechas especiales.